Una de las
sensaciones más extrañas que podemos experimentar, es el adormecimiento de una
extremidad. En principio solo sentimos la ausencia del miembro y poco a poco
comenzamos a sentir un hormigueo y una sensación de alivio que termina con
miles de punzadas dolorosas que intentamos aliviar sacudiendo el brazo o la
pierna.
Es muy poco probable que nunca hayas pasado por esta situación. ¿Seguro
que te has preguntado porque sucede esto? ¿Y qué debemos hacer en estos casos?
En este artículo te vamos a explicar cuáles son los peligros de esto, aunque
parezca muy insignificante esto podría presentar un problema de salud muy
serio.
Antes de investigar sobre este proceso, lo primero que pensé es que se
producía por problemas circulatorios. Si bien la circulación se ve afectada al
durar mucho tiempo con una de nuestras extremidades en una misma posición no
menos cierto es que la causa fundamental de esto se debe a que los nervios
dejan de enviar señales electro químicas al cerebro y este deja de reconocer
dicha parte del cuerpo. Esto hace que tanto la sangre, como el oxígeno
comience a disminuir.
Al restablecerse la conexión de los nervios con el cerebro, este
rápidamente envía una respuesta para reanimar esta parte del cuerpo. Impulsos
electro magnético, oxígeno y sangre, esto es lo que produce esa sensación de
que miles de agujas están siendo clavadas en nuestra extremidad.
Por otro lado esto puede ser algo muy peligroso debido a que, si la
posición se prolonga por mucho tiempo, esto puede interrumpir el flujo
sanguíneo y provocar la acumulación de sangre y la creación de coágulos de
sangre que podrían ocasionar un accidente cerebro vascular e incluso un ataque
cardíaco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario