La
sábila, también llamada áloe vera en gel
es uno de los mejores remedios naturales para acelerar los procesos de
cicatrización de heridas, cortes y quemaduras leves. Además, es altamente
beneficioso para hidratar la piel muy reseca, así como para tratar problemas de
acné, herpes
labial, irritaciones y eccemas. Puedes adquirirlo ya hecho o prepararlo tú
mismo en casa. Para hacerlo, necesitas una planta de sábila.
INSTRUCCIONES
1. Es recomendable que cinco días antes de preparar el gel dejes de regar la
planta de sábila. Lo primero que debes hacer para elaborar el gel es cortar
algunas hojas. Para ello, consulta nuestro artículo sobre cómo cortarlas hojas de sábila, puesto que debes seguir unas pautas muy específicas, como
por ejemplo seleccionar las que se hallan más cercanas a la base.
2. Cuando tengas las hojas cortadas, retira las espinas
laterales y ponlas en remojo con agua durante un día entero.
Deberás cambiar el agua cada tres horas para que las hojas de sábila expulsen
toda la resina tóxica, llamada aloina.
3. Pasadas las 24 horas, retira las hojas del agua para
poder pelarlas. Para retirar la pulpa deberás cortar la hoja
con un cuchillo por uno de los lados de la misma. Ábrela y, con la ayuda de una
cuchara, extrae todo el gel y resérvalo en un recipiente de borde alto. Intenta
raspar la pulpa el máximo posible, hasta que veas la cáscara de la hoja de áloe vera.
4. Cuando hayas retirado la pulpa de todas las hojas y se encuentren en el
recipiente de borde alto, incorpora una cucharada de jugo de limón.
Este cítrico tiene propiedades
curativas muy similares a las de la sábila y también nos aportará
múltiples beneficios. Añade a la mezcla, también, una cucharada de aceite
de gérmen de trigo, el cual tiene un alto contenido de vitamina
E.
5. Cuando tengas todos los ingredientes en el
recipiente, bate la mezcla con la batidora a velocidad
media-alta hasta conseguir una pasta espesa en tono blanquecino. También puedes
utilizar una licuadora si dispones de ella. Cuando lo tengas, vértelo en un
tarro de vidrio con cierre hermético previamente esterilizado y tápalo.
¡Ya tienes tu gel de aloe vera hecho!
Como ves, esta es una forma muy sencilla de obtener este producto natural tan
beneficioso para nuestra piel. Deberás reservarlo en el frigorífico para que se
conserve y tener todos los utensilios que utilices para aplicarlo esterilizados
y limpios.


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