Una taza de té verde al día nos
permite luchar contra el envejecimiento cognitivo. También es rico en
antioxidantes y nos ayuda a depurar el hígado.
El infarto
cerebral es la tercera causa de mortalidad en el mundo, por detrás de
las enfermedades cardíacas y del cáncer. Si bien es cierto que a día de hoy no
podemos evitar al 100% el sufrir un accidente cerebrovascular, son muchos los estudios
que nos indican que el llevar unos hábitos de vida saludables, donde incluyamos
una serie de alimentos básicos, nos van a ayudar a prevenir el infarto
cerebral casi en un 30%.
El
esfuerzo vale la pena, y con ello, evitaremos no solo el sufrir este tipo de
enfermedades sino que, además, dispondremos de una mejor calidad de
vida. Así que… ¿Y si a partir de hoy empezamos a incluir estos 10
alimentos en nuestra dieta? ¡Toma nota de cuáles son!
Alimentos que debes introducir en tu
dieta para mejorar tu salud cerebral
Puede
que pienses que las personas con mayor probabilidad de sufrir un infarto
cerebral son quienes están entre los 55 y los 70 años. No es cierto.
Lamentablemente los ictus o
los accidentes cerebrovasculares son problemas que pueden sufrir tanto la población
más joven como la más mayor.
Existe
en ocasiones un componente genético y hereditario que no podemos pasar por
alto, pero si además seguimos una dieta inadecuada y llevamos una vida marcada
por el estrés y la ansiedad, el riesgo de sufrir un infarto cerebral aumenta.
Así pues, vale la pena apoyarnos en la ayuda que nos ofrecen los alimentos,
para reducir el riesgo y disfrutar de una buena salud.
Ten
en cuenta pues qué alimentos debes combinar cada día en tu dieta.
Avena
Tomada
en el desayuno, la avena nos va ayudar a reducir el nivel de
azúcar en sangre y a mantener a raya los niveles de colesterol malo o LDL.
Tampoco podemos olvidar que es muy adecuada para reducir el estrés y que nos
aporta increíbles nutrientes para nuestra salud cerebral, como es el
zinc o el hierro. ¿Qué tal si empezamos el día con un buen tazón de avena?
Melones
y sandías
Ambas
frutas son ricas en agua, en minerales, antioxidantes y son, además, muy bajas
en sodio, perfectas para reducir nuestro colesterol y evitar así el problema de
la arteriosclerosis. No dudes en consumir un buen tazón
de sandía o melón cada día.
El
aguacate
Basta con
consumir medio aguacate al día. Es rico en esos ácidos grasos tan
beneficiosos para nuestro cerebro como es el omega 3, el cual previene
la oxidación celular y su envejecimiento prematuro. Recuerda… ¡Medio aguacate al día!
Las
zanahorias
Según
un estudio realizado en 2008 en la Universidad de Harvard (Estados Unidos)
comer unas cinco zanahorias a la semana podría reducir el riesgo de ictus en un
50 %. Aunque hemos de ser prudentes con este dato, no descartaremos sus
beneficios naturales, dado que es una verdura muy rica en antioxidantes, que evitan
que se nos formen cóagulos en las arterias y que favorecen la circulación
sanguínea. Vale la pena disfrutar de ellas siempre que puedas.
Coles de Bruselas
Las
coles de Bruselas son ricas en potasio y en folatos, elementos
fundamentales para evitar el colesterol, la acumulación de grasa en
nuestras arterias y para eliminar toxinas a través de la orina.
Los
tomates
El
tomate es un cóctel natural de antioxidantes como el licopeno, el
cual se sabe que es muy adecuado para prevenir los ictus gracias a su capacidad
para reducir la tensión arterial y favorecer la circulación sanguínea. Todo se
debe a una sustancia llamada homocisteína,
que se relaciona con una mayor probabilidad de sufrir un infarto cerebral.
Sardinas en aceite de oliva
Ideales
si las consumes entre una y dos veces por semana. ¿La razón? Son un tesoro
natural de grasas saludables, de calcio y vitamina D. Son
protectoras naturales de nuestro cerebro, aunque hay un dato que debes
conocer: si las abres y no te las terminas, no las guardes nunca en su lata
original. Resérvalas en un bol de cristal o cualquier otro soporte que no sea
de metal.
Té verde
Nunca
debes renunciar a esa taza diaria de té verde. Es un recurso natural rico en
antioxidantes, en polifenoles, en compuestos esenciales para reducir el
colesterol y luchar contra el envejecimiento cognitivo. Para beneficiarte
más del té verde y sus propiedades, recuerda consumirlo 20 minutos después de
tus comidas.
Consideraciones
importantes para reducir la probabilidad de sufrir un infarto cerebral.
Si
bien es cierto que los alimentos anteriores pueden ayudarnos a reducir la
probabilidad de sufrir un infarto cerebral entre un 30 y un 50%, es importante
que tengas en cuenta también estos aspectos:
La
dieta debe ser variada y equilibrada. No se trata en absoluto de consumir todos
los días lo mismo, sino de combinar adecuadamente los alimentos. Por ejemplo,
según explica Lyn M Steffen, epidemióloga de la Universidad de Minnesota
(Estados Unidos), el consumir 3 piezas de fruta al día, más 3 de
verduras, evita en mayor grado el sufrir un infarto cerebral que el limitarnos
a consumir 5 piezas de fruta, sin nada de verdura.
No
pienses que para evitar este tipo de enfermedades debes restringir por completo
el consumo de grasas. En absoluto. Debes consumir “grasas saludables” como
las del aceite de oliva o el pescado azul, grandes protectores de tu salud
cerebral.
Por
último y no menos importante, controla tus situaciones de estrés cotidiano. Lleva una vida
donde no olvides combatir el sedentarismo y donde la curiosidad intelectual y
las emociones positivas sean motores en tu día a día.

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