lunes, 8 de junio de 2015

COMO HACER GEL DE ÁLOE VERA (SÁBILA)

La sábila, también llamada áloe vera  en gel es uno de los mejores remedios naturales para acelerar los procesos de cicatrización de heridas, cortes y quemaduras leves. Además, es altamente beneficioso para hidratar la piel muy reseca, así como para tratar problemas de acné, herpes labial, irritaciones y eccemas. Puedes adquirirlo ya hecho o prepararlo tú mismo en casa. Para hacerlo, necesitas una planta de sábila.  


INSTRUCCIONES

1. Es recomendable que cinco días antes de preparar el gel dejes de regar la planta de sábila. Lo primero que debes hacer para elaborar el gel es cortar algunas hojas. Para ello, consulta nuestro artículo sobre cómo cortarlas hojas de sábila, puesto que debes seguir unas pautas muy específicas, como por ejemplo seleccionar las que se hallan más cercanas a la base.

2. Cuando tengas las hojas cortadas, retira las espinas laterales y ponlas en remojo con agua durante un día entero. Deberás cambiar el agua cada tres horas para que las hojas de sábila expulsen toda la resina tóxica, llamada aloina.

3. Pasadas las 24 horas, retira las hojas del agua para poder pelarlas. Para retirar la pulpa deberás cortar la hoja con un cuchillo por uno de los lados de la misma. Ábrela y, con la ayuda de una cuchara, extrae todo el gel y resérvalo en un recipiente de borde alto. Intenta raspar la pulpa el máximo posible, hasta que veas la cáscara de la hoja de áloe vera.


4. Cuando hayas retirado la pulpa de todas las hojas y se encuentren en el recipiente de borde alto, incorpora una cucharada de jugo de limón. Este cítrico tiene propiedades curativas muy similares a las de la sábila y también nos aportará múltiples beneficios. Añade a la mezcla, también, una cucharada de aceite de gérmen de trigo, el cual tiene un alto contenido de vitamina E.

5. Cuando tengas todos los ingredientes en el recipiente, bate la mezcla con la batidora a velocidad media-alta hasta conseguir una pasta espesa en tono blanquecino. También puedes utilizar una licuadora si dispones de ella. Cuando lo tengas, vértelo en un tarro de vidrio con cierre hermético previamente esterilizado y tápalo.

¡Ya tienes tu gel de aloe vera hecho! Como ves, esta es una forma muy sencilla de obtener este producto natural tan beneficioso para nuestra piel. Deberás reservarlo en el frigorífico para que se conserve y tener todos los utensilios que utilices para aplicarlo esterilizados y limpios.

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